Las Cédulas Hipotecarias
de ahorro son bonos que cuentan como garantía con préstamos
del Banco Hipotecario, es decir que quien lo adquiere se asegura
su cobro contra préstamos garantizados por propiedades
inmuebles.
Dicho de una manera más simple: Ud.
le presta dinero al banco y tiene como garantía préstamos
hipotecarios ya otorgados. El banco a su vez utilizará
lo que Ud. invierta para nuevos préstamos. ¿Por
qué utiliza este mecanismo y no plazos fijos? Porque
las cédulas hipotecarias son a largo plazo, de esta
forma a pesar de que el banco paga más tasa que por
un plazo fijo, el mayor tiempo reduce el riesgo de que el
banco se descalce. Todos los meses la cédula paga capital
e intereses.
Cada inversión debe hacerse considerando lo que Ud.
necesita.
¿Son las Cédulas Hipotecarias
una inversión apropiada para Ud.?
Estos títulos se emitieron en pesos y según
el Banco Hipotecario se estima que rindan una rentabilidad
de entre el 9 y 10 % anual, esta variación en la tasa
está determinada por la puja que exista entre los grandes
inversores en el momento que se subscribe: a mayor demanda,
mayor tasa. Este mecanismo que determina la tasa es similar
al que se produce en las licitaciones de Lebac que hace el
Banco Central.
Los préstamos que se aportaron como
garantía fueron seleccionados por su buen pago y tienen
vencimiento a mediano plazo, esto hizo que Standard &
Poor los calificara como “AAA”.
En la práctica su funcionamiento es
un mix entre un plazo fijo a largo plazo y un bono. Es un
plazo fijo porque el inversor se asegura recuperar lo invertido
más la tasa que se le pague una vez que vence el título,
y son un bono porque el inversor puede venderlo en la bolsa
en caso de necesitar liquidez.
Esto es a la vez la ventaja y desventaja
de las cédulas hipotecarias: la ventaja de
poder hacerse del dinero en cualquier momento se contrapone
con el riesgo de que el título cotice bajo en el momento
de venderse. Este cotización estará atada a
la tasa que en ese momento esté pagando el mercado
por los plazos fijos: si es mayor que la de las cédulas
su cotización bajará, si es menor subirá.
El mayor riesgo de esta inversión
está, por lo tanto, asociado a una posible inflación
que haga perder, a valor real, parte de la inversión.
Si usted desea realizar este tipo de inversión
deberá hacerlo por medio de un agente de bolsa o un
banco. El banco Hipotecario ofrece cajas de ahorro con cuenta
comitente sin cargo para la adquisición de sus cédulas.
El monto mínimo es de $ 500.-
En la coyuntura actual los analistas aseguran
que, dadas las bajas tasas de los plazos fijos, las cédulas
contarán con grandes interesados corporativos como
AFJP, fondos de inversión y compañías
de seguros.
El nombre oficial de este título es
“Cédulas Hipotecarias Argentinas” y el
Banco Hipotecario buscará obtener unos $ 500 millones
de pesos con este mecanismo. La primera emisión será
por $ 50 millones, periódicamente el banco emitirá
nuevas series.
La cédulas hipotecarias cuentan con
una larga historia en Argentina, cotizaron ininterrumpidamente
entre 1886 y 1946, en algunos momentos llegaron a representar
más del 50% de lo negociado en la bolsa. Fueron un
importante mecanismo para fomentar el ahorro y permitieron
ofrecer préstamos a largo plazo. Como es una inversión
con una tasa pre-pactada, durante las varias oportunidades
que se padeció hiperinflación dejaron de utilizarse.
El Banco Hipotecario busca asegurar que el
destino de los fondos sea el prometido mediante un fondo fiduciario
administrado por el Banco de Crédito y Securitización
(BACS), los títulos serán emitidos por el Deutsche
Bank.
¿Ahorro previo?
El Banco Hipotecario no solo busca conseguir fondos para préstamos,
con este mecanismo también buscará clientes
porque quienes sean poseedores de estos títulos obtendrán
ventajas en los préstamos que soliciten en ese banco.
Siempre y cuando el interesado reúna los requisitos
para obtener un préstamo, el banco le ofrecerá
una bonificación en la tasa (se habla de medio o un
punto menos) y una reducción en la comisión.
También se ofrecerá una mayor financiación,
por ejemplo si la hipoteca financia normalmente hasta un 70%,
se podría aumentar hasta un 75%.