Los bancos quieren prestar,
pero también quieren recuperar lo prestado..
En nuestra NOTA ANTERIOR
comentábamos que luego de recuperarse del corralito
y con dinero disponible, los bancos empezaron nuevamente
a otorgar préstamos a las empresas. Claro que, como
siempre, el primer requisito para obtener un préstamo
en un banco es demostrar que no se lo necesita. Esto es
porque las entidades financieras tienen un temor muy profundo
a no poder recuperar lo que prestaron. Dicho esto en Argentina
suena raro (no hay que olvidar el corralito, los amparos,
la pesificación asimétrica, etc) pero es así.
Cuando un banco piensa en otorgar un préstamo
lo piensa en términos de “riesgo”, ya
desde esa palabra se puede tener una idea de los criterios
que se tomarán para considerar cuánto prestar.
Para los bancos es más fácil
prestar a una persona física porque en caso de que
no pague existe la posibilidad de embargar sueldos o bienes.
Además con ver el recibo de sueldo o la declaración
de ganancias (sueldo en negro y contadores amables aparte)
se puede saber cuánto gana, así cuánto
podría pagar por mes para, por ejemplo, un préstamo.
El primer paso para acceder
a las líneas crediticias que ofrecen los bancos es
presentar una carpeta con la documentación para evaluar
a la empresa. Los papeles pueden dividirse en dos partes:
los que dan cuenta sobre la existencia de la empresa
(estatutos, poderes, cuit) y los que permiten
evaluarla crediticiamente (balances, ventas, etc).
En cuanto al primer grupo casi
todos los bancos piden lo mismo:
- Estatuto y modificaciones inscriptas,
o contrato social.
- Acta de asamblea designando autoridades.
- Acta de directorio de distribución de cargos.
- Poderes.
- Comprobante de CUIT.
- Comprobante de SUSS.
- Declaración jurada de libre deuda SUSS.
- Formulario de inscripción al registro oficial correspondiente.
- Inscripción II. BB.
La declaración jurada de libre deuda
de SUSS se presenta porque no puede accederse a la apertura
de cuentas para las empresas que adeudan cargas sociales.
Este es un requisito legal, nada tiene que ver con la evaluación
que se haga de la empresa.
Con esta documentación en orden y el Veraz bien,
puede abrirse una cuenta sin crédito en casi cualquier
banco.
Si se pretende disponer de crédito los bancos piden
más documentación. En general todos piden los
dos últimos balances y las ventas post-balance (desde
el cierre del ejercicio hasta el último mes).
También se solicita,
según la entidad financiera, otra documentación
respaldatoria que puede ser:
- Listado de deudas bancarias y comerciales.
- Resúmenes de cuenta de otros bancos.
- Principales proveedores y clientes.
- Declaración de bienes de socios
Salvo excepciones, los bancos no exigen
un mínimo de facturación anual para acceder
al crédito pero ese es uno de los elementos más
importantes para evaluar crediticiamente a una empresa.
Ante nuestras consultas sobre cuánto
se presta a una empresa la respuesta de todos los bancos
es la misma: hay que mirar los papeles y pasarlos
al departamento de créditos para que los analice.
Y este tipo de análisis tiene bastante
de subjetivo, tanto en cuanto a los parámetros (que
varían de una entidad a otra) como en el análisis
en sí (distintos analistas de un mismo banco pueden
aprobar o desaprobar una misma carpeta, especialmente si
está en el “filo” de los que se busca).
Otro elemento que los bancos valoran especialmente
es el tema de las fianzas o garantías
que pueda presentar la empresa. En el caso de las PyMes
estos avales estarán dados por el patrimonio de los
socios.
En los bancos públicos
este aval puede ser imprescindible para la apertura
de la cuenta (especialmente en el Banco Nación y
en el Ciudad). En los bancos privados
existe más flexibilidad y sólo se
pide si con el análisis del resto de la documentación
no es suficiente. En el caso de una PyMe los avales
de los socios mejoran sensiblemente la calificación
que pueda ofrecerse.
La garantía puede ser tanto los
bienes de los socios, como plazos fijos transferibles en
caución. El primer caso implica que los dueños
responden con su patrimonio por las operaciones de la empresa.
Los bancos también buscan “reciprocidad”
por parte de la empresa. Es decir se le ofrece crédito
a la empresa a cambio de acreditar sueldos a los empleados,
efectuar las cobranzas o los pagos a proveedores.
Dónde
pedir.
Si bien los bancos están
con dinero para prestar el interés en hacerlo no
es igual en todos. Una forma de analizar esta dimensión
puede ser cómo fueron incrementándose en el
último tiempo el stock de préstamos en los
bancos.
Según una nota
publicada en El Cronista Comercial (del 27 de mayo de 2004)
que analiza ese stock desde enero de 2003 hasta marzo de
2004, solamente 6 bancos incrementaron su saldo en prestamos
al sector privado. Quien más lo hizo fue el MacroBansud,
seguido por el Itaú, el Nuevo Banco Industrial, el
Llodys, el Banex y el Ciudad.
Separados por su origen,
los bancos privados nacionales fueron los que más
incrementaron su cartera de préstamos, seguidos por
los públicos, en tanto que los privados extranjeros
redujeron su stock.
Los bancos extranjeros
no crecieron, entro otros motivos, porque están buscando
mejorar su cartera.
A pesar de este crecimiento y de créditos
con bajas tasas, la mayor parte de las PyMes no busca crédito
en los bancos y prefiere autofinanciarse, no invertir o
financiarse con sus proveedores.
No
junte todos los papeles.
Si está decidido o necesita apoyo crediticio
en un banco no junte toda la documentación que
mencionamos en esta nota. El primer paso es acercarse
a una entidad y contar lo que necesita, cuánto
se factura mensualmente y que garantías podrían
ofrecerse.
El tema de las garantías debe tratarse con precaución
y no mostrar todo lo que se tiene, para disponer de
elementos para negociar.
Los oficiales de cuenta pueden con esa información
dar una orientación para determinar si vale o
no la pena continuar con la solicitud de crédito.
En algunos bancos pesa más la actividad que se
desarrolla que el nivel de facturación, llegándose
en algunos casos a rechazar cuentas. |
Ver también nuestra NOTA ANTERIOR