El desafío es aprender a ver cómo
aprendemos, o sencillamente aprender a aprender.
El aprendizaje es una transformación continua en
el comportamiento, es transformar nuestro observador (ser),
para realizar acciones (hacer) y obtener resultados extraordinarios
(tener).
// Diálogo entre Alicia y
el Gato de Cheshine en Alicia en el País de las Maravillas
Alicia -Podrías decirme, por favor ¿Qué
camino debo tomar?
Gato -Eso depende en una buena parte de adónde quieras
llegar
Alicia -No me importa demasiado adónde
Gato -Entonces, no importa demasiado por donde vayas
Las organizaciones han dado un giro considerable
y con él el modo de observarlas y estudiarlas, como
así también como observamos nuestra profesión.
Todos concordamos en lamentar la complejidad de las relaciones,
los nervios y el estrés, pero no se nos ocurre mucho
más que decir "que barbaridad", "Otras
áreas no me entienden", "Mi jefe no es
un buen líder", " Hablamos de recursos
humanos y no accionamos hacia las personas"
Me
pregunto reflexionando conmigo misma, ¿Y dónde
quedamos nosotros?, ¿Para qué fue creada nuestra
función?, ¿Cuál es el rol estratégico
en las empresas de hoy?.
Las organizaciones y las personas no se vuelven más
complejas, lo que sucede es que cada vez nos cuesta más
encontrar nuestro camino en ellas. Por eso le decimos complejo,
porque no sabemos ya como operar efectivamente, nuestra
manera de accionar no alcanza, y nos volvemos recurrentes,
hacemos más de lo mismo y no intervenimos en un cambio
en nosotros mismos, en el observador que estoy siendo.
Decimos entonces, que la complejidad de las organizaciones
es una opinión, opinión que deriva de nuestra
desorientación para actuar efectivamente
El inicio de un proceso de aprendizaje parte de declarar
el "no saber". Estamos acostumbrados al mundo
de las respuestas. En las organizaciones empresariales
"aprender a aprender" es ya una ventaja competitiva,
como comenta Peter Senge en la Danza del Cambio.
Sin embargo hay algunas áreas en las que desarrollamos
resistencia al aprendizaje, llamamos a estas "resistencias"
Enemigos del Aprendizaje y me gustaría compartir
algunos contigo con el objetivo de que te encuentres en
ellos y busques la manera de convertirlos en una oportunidad
de aprendizaje para tu vida y tu profesión.
· No ver lo nuevo como nuevo. Hoy nuestra función
está cambiando y con ello nuestras competencias.
Personal del área influyendo en el equipo directivo
· Dificultad en declarar la ignorancia (no sé
de esto). Una de nuestras debilidades, aprender a pensar
y observar en forma diferente
· Dificultad en reconocer alguien que sepa (no
confiar ni darle autoridad a la persona que me enseña)
· No hacerse preguntas sobre las preguntas. Hablamos
de incongruencias entre lo que se dice y se hace, ¿Intervenimos
en ello?
· El creer que todas nuestras preguntas deben ser
contestadas
· Querer saberlo todo de inmediato, sin dedicarle
tiempo
· El miedo a la confusión. El deseo de tenerlo
todo claro todo el tiempo. Capacidad para gestionar cambios
y gestionar la cultura de la empresa a la cual pertenecemos.
· No tenemos tiempo. Aprender cosas nuevas
· No nos entienden. ¿O no nos damos a entender?
Podría enumerar muchísimos más, pero
te invito a que encuentres los tuyos, para comenzar de
una vez por todas a gestionar personas, ya que no somos
recursos, sino capital humano, tenemos un compromiso muy
alto "responder por las personas", servicio
a ellas y a nuestra empresa.
"El aprendizaje, no es solo una manera de incrementar
nuestras competencias, nuestra capacidad de acción.
Es una acción en si misma, que requiere de competencias
propias" Rafael Echeverría